Una promesa cumplida

"El Pentecostés representa el cumplimiento de una promesa divina hecha por Jesús a sus apóstoles y seguidores de enviar al Espíritu Santo como defensor y consolador. Aunque la espera puede ser difícil y causar ansiedad, no significa que la promesa se haya anulado, sino que se cumplirá en el momento perfecto según Dios. La espera no significa retraso, sino que es el tiempo que Dios se toma para preparar nuestros corazones, para sostener lo que vamos a recibir; debido a que Dios no opera según nuestros calendarios, porque sus tiempos son diferentes a los nuestros".


